La presencia de Douglas en las cajas de cereales muestra de la velocidad con la que las marcas firman a los atletas.
La cara sonriente de la gimnasta
Gabby Douglas en las cajas de cereal, las zapatillas amarillo neón en
decenas de participantes, los audífonos de Phelps y la marca vistiendo a
toda la delegación jamaiquina no dejan lugar a dudas de la importancia
de relacionar a los atletas con ciertas marcas durante los Juegos
Olímpicos.
A simple vista una medalla ganada en la justa
parece una mina de oro lista para ser explotada, sin embargo los
expertos aseguran que pocos de los participantes consiguen esos
contratos multimillonarios de los que luego los medios hacen eco.
"La realidad es que la mayoría de
los atletas olímpicos no recibirán patrocinios de alto nivel y la
mayoría están involucrados en su deporte por la pasión que sienten por
él y el orgullo de representar a su país", escribió el profesor de
Comunicación, Adrián Trejo en su página en Yahoo Voices.
Por ello, tanto deportistas como empresarios
insisten en que la relación que los mantiene unidos genera ganancias
para ambas partes y que "el truco" está en encontrar a los deportistas
que representen una buena inversión costo-beneficio.
"Las marcas, más que firmar por una medalla de
oro, tienen que firmar para que (el atleta) represente los valores de la
marca en el presente y en el futuro", explicó a BBC Mundo, René
Alejandri, experto en mercadeo de la agencia de RP deportivo Greendog.
Ganar-ganar
Muchos creen que el atleta es utilizado simplemente como un escaparate por las grandes firmas.
Pero Alejandri alega lo contrario. "El atleta lejos de ser una victima está en una relacion ganar-ganar", asegura.
"Mejora el rendimiento porque te ayuda a tener el material disponible para trabajar como se debe"
Yolimar Pineda, maratonista
Y es que, algunas de las principales marcas
patrocinadoras insisten en que ellos pagan al atleta por su imagen –una
parte en efectivo y otra en producto- y a cambio éste obtiene
tecnología.
"Sí mejora el rendimiento porque te ayuda a
tener el material disponible para trabajar como se debe", cuenta a BBC
Mundo Yolimar Pineda, la venezolana que corrió el maratón en Londres
2012.
Según los expertos, las grandes marcas
desarrollan productos específicamente para las necesidades de sus
atletas, lo que les ayuda en su rendimiento.
"Lejos de ser objetos para presumir las marcas,
les da mucha ventaja (...) Las marcas se encargan de crear un producto
especial para mejorar sus performances", explica Alejandri.
Y, paradójicamente, en ocasiones deben limitar su investigación para no afectar los resultados.
"En estas Olimpiadas hubo muy pocos trajes de
baño innovadores porque hace cuatro años todos se quejaron por las
ventajas que daba la tecnología", comenta.
Buscar y firmar
Sin embargo, no siempre las marcas firman a un
atleta al momento del triunfo, la relación con el deportista inicia
mucho antes de que suba al podio con una medalla al cuello.
En estas olimpiadas fue evidente la presencia de los zapatos deportivos de Nike debido a su color amarillo neón.
Así fue como consiguió su patrocinio Pineda:
"Con los entrenamientos y las competencias, porque siempre estaba en la
prensa local y en los primeros lugares. La marca me contactó e hicimos
el contrato", dice a BBC Mundo.
Las ventajas de firmar a un atleta desde antes
de que sobresalga mediáticamente son los costos más bajos y establecer
una relación de confianza y fidelidad a través del tiempo.
Tal es el caso del futbolista mexicano,
Cuauhtemoc Blanco, quien durante toda su carrera ha mantenido el
patrocinio con la marca Concorde que lo firmó cuanto todavía no era una
estrella. Blanco ha rechazado continuamente cualquier otro patrocinio.
Lesiones y otros riesgos
Firmar a un atleta en ciernes puede ser una apuesta sin la seguridad de obtener el beneficio.
"El atleta lejos de ser una victima está en una relación ganar-ganar de ambas partes"
René Alejandri, mercadólogo deportivo
En el caso de algunos atletas olímpicos, las
marcas se arriesga a invertir en deportistas que podrían tener su
momento de fama sólo una vez cada cuatro años. Y que –en el peor de los
casos- también podrían no llegar al podio.
"Es un albur firmar a alguien nuevo. Imagínate
que lo firmas por millones pero al día siguiente puede no ser nadie
porque le ganó la fama, ya no tiene el mejor performance o se lesionó",
dice Alejandri.
A capa y espada
La relación del atleta y de la marca no termina en el momento que baja del podio o que se retira de la actividad deportiva.
Muchos mantienen una relación estrecha con
atletas que rompieron récords para continuar utilizando sus triunfos a
futuro, como es el caso del basquetbolista Michael Jordan o del
futbolista Ronaldo.
Otros atletas retirados se convierten en
consultores de las marcas para detectar nuevos talentos, como Carl Lewis
o Ana Gabriela Guevara.
El "dream team" de EE.UU. estuvo envuelto en una disputa de marcas en el podio de Barcelona 1992.
Por dinero, conveniencia o cariño, algunos
deportistas estén dispuestos a defender a la marca que los patrocina,
aún a pesar de lo que las reglas indiquen.
En estas Olimpiadas, atletas como la reconocida
velocista Sanya Richards-Ross protestaron por la "Regla 40" impuesta por
el Comité Olímpico Internacional que les impedía hacer cualquier
campaña publicitaria durante el tiempo de la competencia (del 18 de
julio al 15 de agosto).
Con cientos de televisoras ganando millones de
dólares por los derechos de transmisión, muchos atletas olímpicos
parecen no tener dudas en vender sus resultados al mejor postor, antes
de que el lunes la audiencia los olvide y regrese a ver el fútbol.
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/08/120810_juegos_olimpicos_londres_2012_marketing_deportivo_atletas_marcas_relacion_jrg.shtml
Algunos obtendrán contratos que les reportarán buen dinero, me refiero a los mas destacados. A los otros solo les quedará la satisfacción de ver su nombre en la historia de los juegos olímpicos.